Estos bocaditos dulces son una pasada. Fáciles de elaborar y perfectos para cualquier momento del día; de hecho, son mucho más melosos a partir del día siguiente, cuando los azúcares han recuperado la humedad, si siempre procuramos mantenerlos en un bote hérmetico, o tapados simplemente con plástico, claro. Mi hija se los come a docenas (y no solo ella...), en serio teneis que probarlos..:
Ingredientes:
- 3 huevos (separando las claras de las yemas)
- 150 gr de harina tamizada.
- 100 gr de azucar.
- 1 yogurt natural.
- 3 cucharadas de aceite.
- 1 sobre de levadura (tipo royal).
- Opcionales: la ralladura de 1 limón; o el interior de una vaina de vainilla...
Realización:
1- Batir las claras de huevo a punto de nieve.
2- Batir las yemas con el azúcar, hasta que el color pase del naranja a casi blanco roto (si lo hacemos con varillas eléctricas será un momento, aunque no estaría de más mantenerlo batiendo durante 10 minutos..: todo ayuda)
3- Añadir el yogurt y el aceite y batir unos segundos más. Incorporar la harina con la levadura y, esta vez con batidor de varillas manual, mezclar con movimientos envolventes y suaves, hasta que se amalgame ligeramente.
4- Rellenad los moldes elegidos sin que la masa llegue al borde. Aquí podeis utilizar cualquier molde: los de magdalenas pequeños que venden en cualquier establecimiento de comestibles van también muy bien. En realidad, con esta masa se pueden hacer bases de pasteles perfectas (bizcochos), magdalenas de tamaño estándar (añadiendo algunos arándanos o bolitas de chocolate de cobertura quedarán espectaculares!!), etc...
5- Hornear a 180 Cº durante 15 minutos más o menos; incrementar el tiempo de cocción dependiendo del tamaño del molde, aunque nunca más de 30 minutos, si fuese un bizcocho típico (podeís clavar un palillo en el centro de uns de las magdalenas, y si este sale seco ya está listo... No falla nunca..!).
6- Dejar enfriar en el molde, desmoldar y preparad vuetra fuerza de voluntad para no arrasar con todas (!En serio!).
BON PROFIT!!!!

















