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sábado, 13 de noviembre de 2010

KASUTERA (カステラ)




Este es un bizcocho típico de la región japonesa de Nagasaki, que debe su nombre a un pastel portugués (fueron ellos los que lo introdujeron en Japón) llamado Castella, que a su vez proviene del clásico bizcocho castellano (del centro de la península), de ahí su nombre definitivo (en japonés, las sílabas con "U" ensordecen muchísimo la vocal hasta casi desaparecer; por eso las utilizan cuando fonéticamente necesitan una consonante sola. El alfabeto japonés es en realidad un "silabario" con la única excepción de la "N" que sí puede ir sola...). En Cataluña de hecho, vendría a ser lo que conocemos como "Pa de pessic" (mmmmhhh!!! dulces recuerdos de infáncia en casa de la "Yaya Trini"..!).
Aparte de ser lo mejor para mojar en un enorme tazón de "leche chocolateada" (¡Qué demonios!¡El "Colacao" de toda la vida!), es sin duda la mejor de las bases para cualquier pastel: cambiad 20 gr de harina por 20 de cacao en polvo y tendreís una Kasutera (recordad, se pronuncia "Castera"...) de chocolate extraordinaria. O aún mejor y más auténtico: cambiad 10 ó 15 gr de harina por Té verde japonés en polvo y conseguireis un original Kasutera de Té verde! ("Ocha no Kasutera")...


INGREDIENTES:
- 10 huevos (8 si son muy grandes.
- 180 gr de harina tamizada (haciendo los cambios que os he comentado si la quereis de chocolate o de té verde).
- 300 gr de azúcar blanco.
- 1 cucharada colmada de miel.

PREPARACIÓN:
1- Precalentamos el horno a 180 ºC. Preparamos el molde dónde coceremos el pastel, untándolo con mantequilla y repartiendo después harina por toda la superficie, desechando la que reste.
2- Separamos las claras de las yemas de los huevos. Batimos las yemas con el azúcar y la cucharada de miel hasta que blanqueen mucho (unos 10 minutos con varillas eléctricas).
3- Añadimos la harina tamizada (mejor 2 veces) a la mezcla anterior y mezclamos con movimientos circulares de fuera a dentro y de arriba a abajo, delicadamente (debe perder el mínimo de aire posible en el proceso).
4- Batimos las claras a punto de nieve flojo (1 ó 2 minutos) y la incorporamos a las yemas con la harina, mezclando de la misma forma.
5- Introducimos inmediatamente en el horno y bajamos a 165 ºC. Mantenemos durante 40 minutos dentro. Sacamos, dejamos enfriar dentro del molde y cuando este listo, desmoldamos encima de la superficie definitiva del pastel, a fin de que el fondo quede arriba y el aspecto sea de un tostado uniforme y completamente liso.
Si no vais a realizar ningún pastel con la Kasutera, recordad mantenerla tapada con plástico para que no pierda humedad. a nosotros nos dura bien, bien 5 días, sin que pierda aroma, sabor ni textura. Para la de la foto utilicé un molde muy grande; si utilizais el típico molde redondo grande vereís como sube muchísimo y resultará muy esponjoso...



    (Hoy mejor que nunca) ITADAKIMASU !!!!

domingo, 7 de noviembre de 2010

PATO PEKÍN




En realidad debería llamarlo "MI" Pato Pekín, por que es una variación propia sobre la típica y mítica receta del Pato Pekín, que encontrareis en lugares como el restaurante Hanoi de Barcelona, o el Shangai, al que todavía no he ido pero del que Silvia Guirro me ha hablado como del mejor en la ciudad. En mi caso utilizo "magrets" (pechugas), fáciles de cortar y más sabrosos que el resto del animal para mi gusto... Lo bueno de este plato, aparte de lo delicioso, es que se puede preparar con anterioridad (solo habría que darle un ligero golpe de calor al pato.., si se prefiere.) y es ideal para un buffet de verano. Divertido y garantía de gustar a todos, incluso a los que te dicen previamente: <<"Uff, a mí el patooo...">>
Este nos lo hemos comido hoy con mi amigo (mi hermano) Esteban Fraile y su maravillosa mujer (amigaza) Silvia Martorell.., teníamos mogollón para los que éramos, pero ha desaparecido.., siempre desaperece...

      INGREDIENTES:
Para el Pato:
- 3 Magrets de Pato de unos 400-500 gr. cada uno.
- 1/2 litro de agua.
- 100 gr de miel.
- 150 gr de salsa de soja (japonesa, por favor, "tipo Kikkoman", no china...).
Al día siguiente:
- 2 cucharadas soperas de miel.
- 1 cucharada sopera de salsa de soja.

Para las tortitas:
- 3 huevos.
- 2 cucharadas soperas de salsa de soja.
- 200 gr de harina.
- 280 gr de agua.
- 1 pizca de sal (poquísimo, que la soja lleva sal de sobra!).

Para la salsa:
- 200 gr de salsa "Hoisin": en una ocasión la hice yo mismo de una receta de internet que no tuve el acierto de guardar en su día; era espectacularmente buena... Las demás veces que lo he intentado ha sido un auténtico desastre, y la que se encuentra en establecimientos especializados, tipo "Delishop", es brillante!!
- 1 cucharada colmada de azucar moreno de caña (Delishop, otra vez).
- 1 cucharada de salsa de soja.

Para acompañar:
- cebolletas o puerros, pepino y zanahoria.

       PREPARACIÓN:

1- Atamos los 3 magrets juntos, con la piel hacia fuera y las zonas de la carne tocándose, con cuerda para cocinar. Es importante que esten muy apretados (sin llegar a cortar la piel, pero casi): para eso, olvidad las mallas que os ofrecen en la carnicería o las novedosas de silicona por que queda flojo y la carne queda reseca si se separa demasiado. Las primeras veces es incluso "estresante" pero acabas por encontrar la técnica.., y si no, siempre quedará la opción de hacer un pato entero...
2- hacemos hervir el pato en la mezcla de agua, soja y miel (foto 1), 15 minutos por cada lado del atillo (30 minutos en total). Retiramos de los líquidos y dejamos reposar en un colador amplio hasta el día siguiente. procurando que repose encima de un plato hondo para recoger los jugos que suelte (grasa básicamente) y en una zona fresca y oscura (tipo despensa).
3- "Al día siguiente" (¡Cómo suena de peliculero eso..!) preparamos las tortitas mezclando los ingredientes removiendo enérgicamente con unas varillas hasta que la masa resulte homogenea (será muy líquida). Encima de una plancha antiadherente, puesta a fuego medio-alto, vamos derramado cucharadas de masa procurando esparcirlas suavemente con movimientos circulares hasta que ya no de más de si (foto 3). cuando vemos que se seca por todos lados (30 segundos máximo) le damos la vuelta y esperamos 30 segundos más. Vamos retirando de la plancha y apilando unas encima de otras. En realidad, el tiempo y el proceso depende muchísimo de cada cocina y utensilio; la cosa es que tenga un color dorado sin llegar a quemarse ni oscurecer demasiado (foto 4). Mantenemos las tortitas tapadas con plástico para que no se sequen. Aquí también podemos optar por comprarlas en establecimientos especializados; son geniales pero no es lo mismo...
4- Untamos el Pato por todos lados con la mezcla de miel y soja con ayuda de un pincel de cocina (o las manos directamente). y introducimos encima de la rejilla del horno (foto 2), que habremos precalentado a 200ºC.
Horneamos por espacio de 20 minutos (dándole la vuelta a los 10 minutos), bajamos la temperatura a 160ºC y lo mantenemos 10 minutos más. Sacamos el pato y dejamos reposar 30 minutos. Si optais por un Pato entero serían 30 minutos a 200ºC y 15 a 160. Precisamente, en la "foto 5" demuestro lo que pasa cuando se ata demasiado floja la carne. De hecho solo utilicé las partes centrales de los magrets: se ve perfectamente en el color también. En mí defensa diré que he hecho este plato infinidad de veces y es la primera vez que me pasa; "Maldito Murphy!!". Me doy cuenta que se ha soltado un extremo viendo la foto (ya decía yo!)... En cuanto lo repita cambio la foto.
5- durante el reposo de la carne, preparamos la salsa llevando a ebullición los ingredientes de la misma a fuego media y sin dejar de remover.
6- Marcamos los magrets en una sarten a fuego muy alto, por la zona de la carne, que estará rosada. dejamos reposar 5 minutos más (para no quemarnos principalmente) y cortamos el Pato en lonchas de unos 2 mm más o menos (ideal en cortafiambres). Evidentemente, trinchamos el Pato en pedacitos pequeños si es el animal entero...
7- cortamos las verduras en tiras lo más finas posibles y servimos cada cosa por separado (como en la foto principal).
Y ahí está, un menú sorprendente para todos vuestros invitados, que no se creerán lo que están viendo (en su mayoría) ni lo fácil que es hacerlo (por que es fácil, en serio!!). La parte divertida es la presentación: debeis llamar la atención de todo el mundo (para no repetirlo demasiado básicamente): cogereis una tortita y la colocareis en la mano izquierda (si sois diestros, la derecha si no...). con la otra, untais la tortilla con la salsa primero, despues colocais las verduras al gusto de cada cual y encima las lonchas de pato, procurando que ocupen la tortilla de arriba a abajo. Enrollais y "MORDEIS!!!"... Ahora caigo en que si teneis que repetirlo varias veces, mejor que mejor (más comereis)...

                     QǐNG XIǎNG YÒNG!!